lunes, 13 de septiembre de 2010

La magia del estilo étnico




Una de las últimas tendencias en interiorismo es el estilo étnico, que a través de distintos elementos decorativos provenientes de las culturas autóctonas de África, Asia y América amenizan los ambientes y los vuelven sumamente cálidos. Una buena combinación de ellos, con los colores adecuados y la correcta iluminación, puede crear un hogar que nos transporte instantáneamente a otro lugar.

Las costumbres antiguas, los ritos paganos y las culturas lejanas y exóticas, se hacen presentes a través de la combinación de diversos elementos que pueden ser adquiridos localmente o en distintos viajes, caso en el cual, además de decorar traerán recuerdos adjuntos. Sin dudas el estilo étnico es una variante ligada a la historia de una cultura y a la propia.

Para lograr un ambiente “étinco”, lo primero es determinar qué elementos se van a colocar, considerando si serán una mezcla de varias culturas o la referencia a una sola. Se puede optar por máscaras, artesanías e instrumentos musicales provenientes de las tribus africanas o americanas, tapetes y telas provenientes de Marruecos, India o Tailandia, artículos decorativos con reminiscencias gitanas, alfarería, pinturas, esculturas, estatuillas… ¡las posibilidades son tantas como culturas y etnias hay en el mundo!
Los muebles también pueden tener un estilo étnico, principalmente aquellos tallados en madera y los de hierro forjado, son un buen aliado para complementar esta variante decorativa.

La paleta de colores para enmarcar esta ambientación tiende a los tonos terrosos, además de las gamas que permiten el rojo y el amarillo. El objetivo es aprovechar los colores cálidos, aunque otro buen recurso es generar un ambiente en tonos blancos y negros, con líneas minimalistas, para dar mayor protagonismo a los objetos. Se perderá en calidez, pero los objetos tomarán vida propia.

La luz es el siguiente componente, tendiendo a la iluminación tenue y difusa proveniente no sólo de lámparas eléctricas convencionales, sino principalmente velas, velones, fanales y lámparas artesanales de papel o bambú.

La inclusión de fibras naturales en algunos elementos cierra la decoración, siendo la madera a la vista, la caña, el mimbre, el barro, la piedra, distintas fibras vegetales y las telas teñidas a mano las mejores opciones.
Para finalizar, el toque final es mantener el ambiente amenizado con sahumerios hindúes, hornos aromatizadores artesanales con aceites esenciales, arreglos de flores secas y especias da un toque de calidez y personalidad.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Aprovechar con estilo un monoambiente




Con un simple vistazo a los clasificados, es notorio el aumento de la oferta de monoambientes tanto en alquiler como en venta. Si contamos con un departamento bajo este parámetro, algunos trucos de decoración pueden ayudarnos a que el espacio aparezca más grande, y a generar ambientes más definidos.

En los últimos años se ha impulsado la construcción de edificios con gran cantidad de unidades monoambiente como opción de vivienda accesible, contando con mayor cantidad de metros que en el pasado (entre 35 y 40 m2 aproximadamente). Al poseer detalles de categoría y mayor metraje, unos simples tips de decoración pueden generar un hogar más amplio, luminoso y con sectores específicos para cada actividad.

La primera consigna es crear divisiones virtuales, generando lugares de mayor o menor intimidad sin restar en el ingreso de luz natural. Una buena opción para separar el área de descanso del living-comedor son los muebles huecos en colores claros, como las bibliotecas modulares, o los biombos plegables de materiales naturales o traslúcidos.

En el caso de la cocina -si esta se encuentra integrada-, contar con un desayunador o pasa platos se vuelve clave. Una buena barra abierta que permita el guardado de banquetas de altura, o si se quiere cerrada hacia la cara del living-comedor para colocar una heladera bajo mesada, microondas y/o lavarropas, hace que la cocina no esté tan expuesta a la vista, y que además se cuente con un área para estudiar o trabajar. Las cocinas proyectadas como kichenette dentro de un placard pueden adaptarse también a este diseño, quitando las puertas y colocando una pequeña barra hueca a media distancia.

Lo siguiente es contar con un mueble multifunción, que abarque toda la zona de living-comedor y habitación. Los muebles multifunción se caracterizan, como su nombre lo indica, por habilitar una variedad amplia de usos. En el caso de un monoambiente, podremos sectorizar su uso, así tendremos en un tramo del mueble el televisor, un reproductor de DVD, un equipo de música o libros, y en otra sección podremos contar con puertas y cajones para el guardado de ropa.

Los baños de estos monoambientes suelen ser amplios, así que el posterior paso es contar con muebles resistentes a la humedad que no ocupen mucho espacio, como muebles colgantes, organizadores, canastos y cubos en mimbre o junco, para el guardado ordenado de los artículos de tocador y ropa para lavar.

Por último, el balcón puede ser ganado como un espacio más para expandir el monoambiente, transformándolo en un lugar agradable donde estar. Una buena opción es convertirlo en un deck colocando mosaicos de madera, piedras en los espacios libres y maceteros rectangulares en cemento alisado donde tener plantas. Y si se desea volverlo más privado, se puede utilizar cañas de bambú o rollos de junco para lograr un cerramiento fácilmente removible.
Un truco restante para dar el efecto de mayor dimensión es la colocación de varios espejos en mediano y gran tamaño, ya que multiplica visualmente el espacio y potencia la luminosidad.

sábado, 21 de agosto de 2010

Vestir el living desde cero




Una vez que encontramos nuestro lugar en el mundo, hay que vestir cada uno de los ambientes desde cero, con elementos infaltables que transmitirán nuestra personalidad y nuestros deseos para ese nuevo hogar. En este caso, te brindamos algunas pautas básicas para encarar la selección de los muebles y artefactos que decorarán el living, ese rincón de la casa para los encuentros y el relax.
Al encarar la composición de nuestro living, deberemos tener en cuenta que tiene que contar con una buena circulación. Una manera de planearlo es hacer un mapa sobre una hoja, calculando las medidas exactas de los objetos que queremos en el espacio, o colocando en el piso cinta de papel para delimitar los lugares.
Una vez en mente el espacio del cual disponemos, necesitamos 5 elementos básicos:

- Sillones:
Se puede optar por un sillón de uno o dos cuerpos, una composición en L o U de varios alrededor de una pequeña mesa si se cuenta con más lugar, o, en su defecto, un futón o sofá cama para tener la opción si algún invitado desea pasar la noche.

- Mesa central:
Debe ubicarse a una cierta distancia del área de sillones (entre 40 y 50 cm), para contar con mayor comodidad, y la elección está entre una mesa para 4, 6 u 8 sillas, dependiendo de la cantidad de comensales diarios a alojar. Si disponemos de un espacio limitado, es una buena idea elegir una mesa chica y varias baquetas anexas a la hora de recibir invitados.

- Biblioteca o modular:
Una forma de poder organizar libros, carpetas, papeles, cds y dvds, vajilla u otros elementos propios del living es a través de muebles modulares o bibliotecas a medida, pudiendo alojar también elementos decorativos como portarretratos, fanales, cajitas contenedoras, a la vez de elegir uno especial para visualizar la televisión. Se recomienda que la elección de estos sea en materiales y tonalidades acordes con la mesa central.

- Cuadros y accesorios decorativos:
A la hora de vestir las paredes, hay que tener en cuenta no sobrecargarlas, sino seleccionar un grupo de elementos que coronen la decoración. Cuadros, espejos con marcos elaborados, fotos, pequeñas esculturas, artesanías y otros objetos pueden concebirse en conjunto y transmitir diferentes conceptos: calidez, modernidad, sencillez, recuerdos familiares, etc.

- Artefactos de iluminación:
Por último, la iluminación es fundamental, siendo la sugerida una combinación de artefactos de techo potentes con luces puntuales que brinden calidez, complementando por ejemplo con una lámpara de piso o un accesorio colocado en pared sobre la zona de sillones.

Otros elementos que se pueden tener en cuenta son: un pequeño mueble en el recibidor, junto con un paragüero y un perchero, o un escritorio si se quiere instalar de una zona de trabajo en el hogar.

jueves, 12 de agosto de 2010

Renovar el baño con venecitas





Las venecitas son pequeños mosaicos decorativos, de infinitos colores y diseños, que varían en tamaño y resultan muy flexibles a la hora de aplicarlas sobre diferentes superficies. Es por ello que se pueden utilizar no sólo para paredes y pisos, sino también para recuperar muebles y objetos de decoración en nuestros baños.
Elaboradas en vidrio laminado resistente a los cambios climáticos, la humedad propia de los baños y los agentes químicos utilizados en la limpieza del hogar, las venecitas se pueden adquirir en diversos tamaños: cuadrados de 3x3cm, 2x2cm y 1x1cm, o rectangulares de 3x1.5cm y 2x1cm. En cuanto a los colores, pueden conseguirse en gamas lisas o con distintos motivos decorativos, acorde a los diseños que se quieran realizar en el hogar.
La colocación de las venecitas es muy sencilla: si se utiliza como revestimiento se recomienda el pegado con pastina complementada con un aditivo antihongo; si se colocan sobre porcelanato existe un pegamento especial de color blanco; y si es madera o vidrio, lo ideal es el cemento de contacto doble.
Al ser tan pequeñas, estas piezas se pueden emplear tanto sobre superficies curvas como rectas, pequeñas o grandes, y al ser de un material resistente al calor, incluso se pueden utilizar para la decoración de artefactos de iluminación.
Si solo querés agregar pequeños detalles en venecitas a tu baño, podes recurrir a jaboneras, cajitas contenedoras, fanales, bandejas o un espejo cuyo marco esté realizado con este material. Otra forma realizar pequeñas aplicaciones en forma de mínimas guardas, dibujos o piezas sueltas que agreguen color en paredes, piso o incluso en la bacha.
Si, en cambio, la modificación que se desea es mayor, se puede elegir una gama de colores complementarios o contrastantes y aplicar las venecitas en amplias superficies, como paredes, pisos, mesadas, etc., de manera que quede un acabado liso o con distintos diseños propios.
Al momento de elegir los colores, hay que tener en cuenta que al ser piezas de vidrio, algunas tonalidades tienden a la transparencia, con lo cual pueden verse alterados en superficies oscuras. Se puede optar por colores que sean aptos para la superficie final o previamente usar sobre el área algún revestimiento de color blanco, para que se aprecie correctamente el color original de la venecita.
Una forma de complementar esta decoración es con una cortina realizada en black out con forma de cuadraditos simil venecitas en la misma gama de colores, o una cortina en tela blanca cuyos ganchos estén elaborados en metal con una superficie de venecitas.

viernes, 6 de agosto de 2010

Integrar la cocina



Con motivo de ganar espacio, generar una circulación más amplia o simplemente volver los ambientes más funcionales, en los últimos años se ha optado por integrar de diversas maneras eficientes la cocina al área del living comedor. Esta unión puede ser de manera diferenciada o en continuidad, lo importante es cumplir con unos mínimos requisitos para que la reforma sea lograda con éxito.
No es solo una cuestión de aprovechar los espacios cuando son reducidos, sino principalmente brindar mayor circulación en el hogar y complementar los ambientes que en otra época supieron estar separados. Optar por una cocina integrada es un gran desafío a la hora de refaccionar una casa, ya que implica diversas elecciones estilísticas para obtener un resultado óptimo.
De menor a mayor intervención, una elección interesante es crear un pasaplatos en una de las paredes linderas entre ambos ambientes, teniendo especial cuidado en cuanto a la arquitectura del lugar. Esta conexión puede tomar diversas formas, siendo las más utilizadas la arcada o la rectangular. Una manera de poder seleccionar cuándo conectar los espacios y cuando no, es colocar vidrios corredizos que permitan la visibilidad entre ambos ambientes, pero que a su vez impida el pasaje de aromas cuando se está cocinando o de sonidos si se quiere privacidad.
Si se quiere aventurar a una refacción más grande, se puede reemplazar la pared lindera por un murete a altura media, que actuará de única división entre ambos ambientes. La decoración puede ser de continuidad, respetando colores y materiales de paredes, pisos, muebles, etc., o contrastante, apostando por distintas gamas y texturas, creando el efecto visual de conservar los espacios diferenciados.
Otra iniciativa es colocar un murete compuesto por algún mueble a medida, de líneas puras y colores neutros, que permita ganar más espacio para la colocación de cajoneras o electrodomésticos ocultos a la vista desde el living comedor.
Por otra parte, del lado que da sobre el living, se pueden colocar dos banquetas a misma altura y utilizar esta barra como desayunador, así como complementar en altura con un copero.
La mayor intervención es la integración total, quedando la cocina sobre una o dos paredes del salón. En este caso se recomienda que sea en L, que la decoración sea de continuidad, y se puede optar por la colocación de una isla que permita una doble circulación, así como también tener mayor posibilidad de amoblamiento.
Un consejo indispensable: la colocación de un potente extractor sobre la cocina o calcular un buen acceso a ventilación, así evitamos que la integración de estos espacios haga que circulen por todo el hogar los diferentes aromas de la cocción.

viernes, 30 de julio de 2010

Garage en orden



El garage particular puede resultar un espacio anexo a la casa para múltiples propósitos: un depósito ordenado donde guardar lo que no utilizamos seguido, un mini taller para realizar reparaciones o desarrollar un hobbie, y hasta un ambiente donde poder organizar reuniones y festejos. La clave está en tener este espacio siempre en orden y en decorarlo de una manera sumamente agradable.
Un garage requiere de una superficie de 3x5 metros para la cómoda colocación del auto, que permita ascender y descender de él sin inconvenientes. El resto del espacio, así como sus superficies, pueden ser terreno para nuestra creatividad, sumando un ambiente más a la casa que denote amenidad.
El suelo es fundamental en esta área: debe colocarse un material resistente y de sencilla limpieza, recomendando el cemento alisado o la aplicación de una película de epoxi para proteger cerámicos y mosaicos. Las paredes, para dar mayor vivacidad al ambiente, pueden decorarse con colores vibrantes y en gamas cálidas, sumando artefactos de iluminación que agreguen energía al garage.
Si se dedica este espacio al acopio de elementos que no queremos que circulen habitualmente por nuestro hogar, ya que su uso es ocasional y ocupan mucho lugar, lo ideal es que se encuentren en orden, aprovechando las paredes del garage para colocar estantes y artefactos colgantes que permitan su fácil visibilidad, así como la menor absorción de superficie.
En cambio, si se quiere utilizar este ambiente como taller para hobbies varios (por ejemplo: manualidades, reparaciones, restauración de antigüedades, etc.), se recomienda reservar un espacio sobre una de las paredes para la instalación de un banco de trabajo, conformado mínimamente por una mesada de material resistente, estanterías y cajoneras para tener siempre las herramientas a mano, y luces puntuales.
Una última opción es reservar el garage como espacio anexo para la organización de eventos como ser los cumpleaños de los chicos, festejos familiares o reuniones con amigos. Para poder darle este uso, es necesario tener disponibles mesas y sillas extra de un material resistente y flexible. Las de plástico que se pliegan son una buena opción, su armado es súper sencillo y ocupan poco lugar. Al decorar este espacio de una manera alegre y mantenerlo siempre en orden, en cualquier momento se puede contar con él para agasajar invitados.

viernes, 23 de julio de 2010

Un vestidor en el hogar



Los vestidores o armarios a la vista van ganando metros en el diseño actual de las casas y los departamentos. No hace falta un gran espacio, simplemente siguiendo algunas pautas se puede aprovechar al máximo un rincón o pasillo para disponer de todas las prendas inteligentemente organizadas a la vista.
Dependiendo de la cantidad de metros, hay tres estilos de vestidores: el vestidor en suite, rectangular con estantería a ambos lados, tratando de aprovechar al máximo el poco metraje de un pasillo; los vestidores espaciosos, contando con la superficie entera de un cuarto y complementando las estanterías con cómodas aparte y hasta algún pequeño living compuesto por sillones y una mesa ratona; y los armarios a la vista, que son muy prácticos pero requieren de estar siempre ordenados y limpios para ser atractivos.
En cuanto a su forma, se pueden diseñar vestidores en L, contando con dos paredes de un cuarto; en forma lateral, utilizando una pared del cuarto y una del pasillo; de manera envolvente o forma de U, para lograr mayor visibilidad de todas las prendas; sobre los laterales de un pasillo cuando no se dispone de espacio; o simplemente un armario a la vista sobre una de las paredes de la habitación. Una forma de contar con un poco más de privacidad en estos últimos es agregar un biombo que combine con el diseño de la habitación.
La primera pauta a la hora de incorporar un vestidor es tener en cuenta aquello que se va a colocar y cómo, así se proyecta su espacio con medidas adecuadas: prendas colgadas de gran largo, prendas dobladas, prendas colocadas en estantería, cajoneras y sector de zapatos, etc. Igualmente, si no se tiene en claro esto, se puede confeccionar un armario con partes fijas y otras removibles, como estanterías extraíbles, barrales móviles, etc.
Las medidas necesarias para contar con un buen vestidor son entre 40 y 55 centímetros de profundidad, 30 centímetros de ancho mínimo para los estantes y, en lo posible, que sea confeccionado de piso a techo para evitar los estantes en altura o baulera.
Un detalle vital es la iluminación. Se debe tener en cuenta la dirección y el tipo de luz, ya que si no pueden verse afectados los colores y las texturas de las prendas, lo que puede llevar a una mala apreciación del vestuario. Se recomienda una luz blanca, que puede ser complementada con luces cálidas direccionadas para no generar un ambiente muy frío.
Por último, la elección de los espejos también se relaciona con el espacio del cual se dispone y la iluminación. Una forma de contar con uno en poco espacio es colocar una puerta de espejo. Esto además brinda la sensación de mayor amplitud del lugar. Otra forma es colocar un espejo detrás de una de las estanterías donde se ordena la ropa colgada de mediano o gran largo. Si no, puede guardarse un pequeño espejo de pie en los estantes inferiores, al cual acudir cuando uno finalizó con su elección de ropa.