lunes, 2 de noviembre de 2009

Diez pasos para elegir nuestro juego de jardín



Antes de elegir los muebles del jardín o de la terraza, hay una serie de cuestiones a tener en cuenta para acertar la compra o redecorar este lugar tan preciado en la época de calor.

1. Ante todo, hay que planificar bien el espacio exterior, ya sea del jardín, la terraza o el balcón. Antes de comprar alguna pieza que componga el conjunto de comedor, es recomendable pensar cuántas personas van a utilizarlo, con qué frecuencia y para qué finalidad.

2. Si no se cuenta con demasiado espacio como para hacer un living de descanso y un comedor, es ideal colocar únicamente una zona de comedor, que también puede funcionar como lugar de reuniones. Si por el contrario, tenemos un jardín de grandes dimensiones, el comedor se puede completar con una zona de relax compuesta por puff, hamacas, sofás, chaises longues y mesitas bajas.

3. Las premisas de la decoración exterior deben ser similares a las de cualquier comedor interior. En función del espacio, utilizaremos un mayor o menor número de elementos. No vale la pena sobrecargar espacios que son importantes para el descanso visual. Busquemos la funcionalidad de cada objeto y mueble que incorporemos.

4. Es aconsejable, en caso de poder elegir, ubicar el comedor hacia el sur y, a ser posible, bajo techo, ya que el sol no caerá tan directamente y el techo impedirá que los rayos incidan en la zona cuando la luz sea más vertical. Si además se complementa con plantas, nuestro espacio ganará frescura y humedad. Pero cuidado que estos factores juegan en contra a la hora del cuidado de los muebles. En lugares húmedos o con sombra debemos cuidar siempre que los muebles no se llenen de hongos.

5. Los muebles tienen que estar bien pensados y organizados para sacarle el máximo partido al balcón, deck o al jardín y para aprovechar el espacio en la mayor medida posible. Si tenemos que elegir entre incorporar muebles o macetas, debemos elegir estas últimas, ya que el exceso de mobiliario no siempre es sinónimo de mayor aprovechamiento.

6. Para aprovechar mejor los metros cuadrados, podemos recurrir a mesas y sillas plegables, apilables o modulares, que ofrecen una gran versatilidad.

7. Es recomendable recurrir a piezas resistentes a todo tipo de agentes atmosféricos, a rayaduras y manchas, al cloro y a la sal marina. Los materiales más utilizados, por su belleza y resistencia, suelen ser la madera, el cristal y la piedra para las mesas, el acero inoxidable y el aluminio para las estructuras, y el plástico, la madera o las mallas sintéticas para el cuerpo de las sillas.

8. El mobiliario que viste el jardín o el balcón tiene que ir en consonancia con el estilo general de la casa, ya que se puede ver desde el interior y es a la vista una extensión visual de las salas que lo rodean.

9. En cuanto a iluminación, es preferible utilizar lámparas altas con ventiladores, siempre que el mobiliario esté bajo techo, halógenas que incidan directamente en la mesa o apliques que, a pesar del escaso tamaño, tienen mucha potencia lumínica. Las velas generan una atmósfera especial para la noche, como también las antorchas de citrón, que cumplen a su vez la finalidad de espantar insectos.

10. Para poder crear un paisaje armónico, tengamos en cuenta el color del mobiliario y de los accesorios que lo acompañan. Si el jardín está situado en una zona cálida, es preferible usar muebles de maderas claras o con pátinas en blanco-marfil, mientras que para las zonas de mucha vegetación o con vistas a las copas de los árboles, en las que suele primar el color verde, debemos recurrir a maderas más oscuras (tipo wengue, tan de moda). Para los primeros, podemos combinar en los almohadones géneros coloridos y estridentes. Para los oscuros, es preferible un buen género blanco.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Los Siete Pecados Capitales de la Decoración

Existen rigurosas reglas del diseño y la decoración, y aunque las reglas merecen ser rotas en algún momento, hay una serie de puntos en los que si es necesario prestar atención siempre. A continuación una lista de 7 puntos, 7 problemas persistentes, errores que todos cometemos al momento de decorar los ambientes de una casa, y que hay que tener en cuenta. Son los 7 Pecados Capitales de la Decoración.

1°) Imposibilidad de despojarse
Si realmente menos es más, entonces la belleza está en el ojo del director, no del espectador. Hoy en día, los batallones de mobiliario y alacenas “almacenadoras” parecen ser el componente más importante de cualquier habitación. La cura radical para el salón de hacinamiento es eliminar la mitad de los muebles y objetos. Almacenar sólo lo que conservamos con amor y verdaderamente nos gusta es empezar a pensar positivamente sobre el espacio negativo.

2°) Ignorar lo que “dice” cada habitación
Los mejores interiores son un armonioso matrimonio entre arquitectura y diseño interior. Siempre hay que pasar tiempo en un apartamento o una casa vacía antes de decorarlo. Obtener una idea de las proporciones de cada habitación; registro de la calidad y la dirección de la luz; contemplar algunas superficies, texturas y colores, y luego dejar a la sala la tarea de dictar su diseño. En otras palabras, con un ejemplo práctico: la configuración de los muebles en el salón no debe ser el mismo en cada mudanza.

3°) Compra compulsiva de muebles
Es muy común en las casas de muebles ver juegos ya armados, preciosos y armónicos… dentro del showroom. Los muebles que compremos, deben ajustarse al espacio con el que contamos, y siempre deben ser funcionales, además de bonitos. Es importante tener en claro, no sólo las medidas del ambiente en el que estamos trabajando, sino la forma en la que “encastran” con el resto de los ambientes para asegurarnos que esos muebles que elegimos funcionen en nuestra casa o departamento. Los enamoramientos con las vidrieras son malos consejeros a la hora de adquirir muebles.

4°) Seguir al pie de la letra las Tendencias
No hagas caso de todas las sugerencias de las revistas sobre la adopción de un estilo rabiosamente zen o pop o country. El mayor éxito en decorar cada sala de la casa llega cuando se desafía la categorización. Mostrándote alérgica a las plantillas de diseño reflejarás mejor tu individualidad y tus experiencias de la vida en cada rincón.

5°) El recurso del Cliché
Las salas que permanecen fieles a un estilo o período son muy predecibles y dejan poco espacio a la imaginación y a la sorpresa. Un buen diseño no puede ser atrapado en un túnel del tiempo, sino que debe mostrar la seguridad de quien lo elige, disponiendo en cada rincón un detalle sorprendente. Para ponerlo en las palabras del diseñador George Laslo, "El Glamour se basa en lo inesperado."

6°) La falta de Humor
Las mejores habitaciones no se toman a sí mismas demasiado en serio, esto es las habitaciones en las cuales todo está calculado y coordinado al milímetro terminan por ser aburridas. No hay que tener miedo, los detalles que llevan cierta ironía, ingenio, o incluso notas kitsch se acomodan fácilmente, encuentran su propio espacio en las habitaciones.

7°) El miedo al Color
Una capa de pintura o dos son la menos costosa y más rápida manera de transformar un interior. Hábilmente aplicado, el color actúa como la cirugía estética y abre una claustrofóbica cocina o aumenta un bajo techo. En este punto la premisa es rechazar al blanco como color automático para las paredes.

viernes, 9 de octubre de 2009

Un toque fresco para el verano



¿Cómo podemos agregar un toque de aire veraniego a nuestra casa sin perder la sofisticación? La idea es no perder todo nuestro presupuesto destinado a las vacaciones y tener una sala con aire renovado, que nos invite a descansar en un fresco sofá, entre el perfume de flores blancas.

Evocando la esencia de un jardín, la sala se puede transformar cambiando algunos detalles decorativos. Como eje fundamental de nuestra decoración, intentaremos dar más luz al ambiente despojándolo de todo elemento decorativo oscuro (como mantas, tapetes, objetos). Cuanto más despojado quede el ambiente, más claridad agregaremos a cada rincón.

La esencia romántica de la etapa estival no puede estar ausente. Podemos reemplazar los géneros pesados del invierno con unas fundas blancas combinadas con almohadones de flores. En este sentido, podemos jugar con distintos estampados floridos y rayas al tono haciendo unas nuevas fundas de almohadón. Reemplazaremos los candelabros y velas oscuras de la decoración invernal por jarrones con flores frescas, para que el aroma fresco se irradie por toda la casa.

Podemos agregar sobre la mesa ratona una bandeja con coloridos vasos y una jarra. La tendremos lista para disfrutar de un té helado o jugo de frutas.

La paleta de colores de esta época es tan variada como desafiante. ¿Quién puede decir que el azul turquesa sobre el blanco no queda sofisticadamente veraniego? Otra combinación novedosa es el monocromático juego del negro y el blanco (con prevalencia de éste último). El verde manzana agrega un aire juvenil, mientras que el verde seco combinado con la paleta de beige le da a los ambientes un toque más señorial.

Otros accesorios para la decoración pueden ser: palmeras de interior y orquídeas en macetas. Preferiremos coloridos jarrones orientales en reemplazo de los libros de las bibliotecas. Si reemplazamos las alfombras de lana, podemos optar por las de yute o hilo sizal, que además de frescas, aportan un aire rústico y simple. En las ferias podremos encontrar piezas de vajilla con motivos florales a muy bajo costo, que acompañada con individuales y manteles coloridos puede dar un aspecto totalmente renovado de nuestro juego tradicional. No tengan miedo de mezclar estilos y colores: en verano todo vale.

Un detalle final para las más audaces: los gruesos sillones de la sala se pueden reemplazar por un fresco juego de jardín de ratán, mimbre, madera e incluso hierro. Lo importante es que los géneros que utilicen sean ligeros y coloridos. Verán cómo esa sala que en verano casi no usaban se transformará en el lugar de descanso ideal en las tardes veraniegas.

martes, 15 de septiembre de 2009

Renovando nuestro dormitorio



Seguramente todos coincidiremos en que el dormitorio es nuestro refugio en la casa y probablemente donde más tiempo pasamos. A diferencia de una habitación de hotel o de un dormitorio para huéspedes -que debe tener un diseño que resulte cómodo y atractivo a todo el mundo- nuestro dormitorio es nuestro, por lo que es un reflejo de nuestro gusto, uso y estilo particular. El objetivo será crear una habitación renovada y multifuncional donde nos sentimos cómodos y relajados, a la medida de nuestros gustos personales y buscando detalles de confort que no siempre son tenidos en cuenta.
A continuación, les dejo algunas ideas para que la decoración de nuestro dormitorio tenga un estilo original y personal.
Elección de la cama. La pieza más importante de cualquier dormitorio es la cama, y por eso no debemos escatimar gastos. Comprar la mejor cama es una excelente inversión ya que nuestro descanso y bienestar muscular dependerá de ella. Es importante también la elección de una o varias almohadas de buena calidad. Si es posible, las sábanas y edredón deben ser livianos y de hilo o algodón. La cabecera y el estilo de las telas son los que darán el toque personal, así que optaremos por el estilo que más nos guste. Si además añadimos unos almohadones, daremos un detalle decorativo y de comodidad. En el momento de elegir el sitio para la cama, podemos colocarla en un sitio ventilado pero alejada de posibles corrientes de aire.
Creando distintos sectores: Para que nuestro dormitorio sea más funcional, debemos crear distintas zonas. Una zona para dormir (la cama), otra para la lectura (con un sillón), otro sector de trabajo (con un escritorio), una para asearse y maquillarse (con espejos y cosméticos), otra para guardar ropa (armario) e incluso una zona donde podamos tomar algo (una mesita de té con una jarra eléctrica y unas bolsitas de té e infusiones). Aunque sea pequeño, podemos diseñar un dormitorio siguiendo esas reglas; lo importante es decidir qué funcionalidad tendrá el dormitorio (además de dormir) y planear el espacio en base a éstas.
Crear un dormitorio multi-usos con pocos metros. Si contamos con espacio suficiente, podemos colocar un sillón y un puff, así estos se pueden utilizar para descansar las piernas, o como mesita para el té. Añadiendo un espejo sobre el escritorio lo podemos utilizar también como tocador.
Eligiendo los colores para el dormitorio. Debemos seguir nuestros gustos, pero evitar elegir colores muy fuertes que cansan la vista o no invitan al relax. Esta regla no la cumplirán los dormitorios de estilo pop y moderno.
Buscar el máximo confort. Es importante revisar la acústica y la ventilación de la habitación. Si tenemos la posibilidad de participar en el diseño del dormitorio desde sus inicios, es interesante añadir un aislamiento extra entre las paredes para aislarla de ruidos externos. También podemos decorar la habitación con una buena alfombra a tono con las colchas y cortinas, o personalizar el ambiente con cuadros, una pequeña estantería con nuestros libros favoritos, fotos de nuestras personas más queridas y de los momentos más felices de nuestra vida.
Luz natural. Si tenés un dormitorio con grandes ventanas, ¡no las desperdicies! Asegurate de que las cortinas te permitan disfrutar de una habitación oscura y fresca durante las horas de sueño y que se puedan recoger para maximizar las vistas. Recordá que los espejos en la pared opuesta a las ventanas amplían el efecto lumínico.
Iluminación. Las claves de cómo iluminar un dormitorio consisten en tener distintos tonos y zonas de iluminación según el sector (la cama, el sillón de lectura, el escritorio y la puerta). Podemos jugar con lámparas de lectura, luces empotradas, luces interiores en los placares y abundante iluminación en la zona del tocador -espejo. Las velitas quedan muy bien en todos los estilos y además aportan un elemento decorativo y aromático a la vez.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Para jugar y disfrutar sin límites



El dormitorio de los niños es uno de los sectores de la casa más difíciles de decorar y arreglar. Con el abanico cromático que nos ofrece el mercado, la elección de los colores se vuelve un verdadero dilema. Sin contar con que además, escasea el espacio y el que tenemos, intentamos hacerlo rendir al máximo para que nuestros chicos puedan jugar y disfrutar más cómodos, teniendo presente que es prioritaria la elección de elementos que no sean peligrosos ni cortantes.

Con un poco de creatividad y siguiendo estas simples sugerencias, podemos decorar este espacio -que generalmente se plantea como dormitorio y lugar de juegos a la vez-. En primer lugar, la elección del color iniciará la decoración y será el vector de todo lo que introduzcamos en este cuarto. En segundo término, podemos pensar en que el empapelado, las guardas o algunos cuadros sean de los personajes preferidos de nuestros hijos. Muchas veces, y partiendo del principio de que la habitación a veces es compartida por niños de distintas edades y/o sexos, podemos inclinarnos por los colores “unisex” o neutrales y para el caso de los cuadros de las paredes, podemos optar por incluir imágenes de fantasía o bien fotos de los chicos.

En torno a esta idea de originalidad, crearemos un ambiente original y único. Luego de ubicar la cama como mobiliario principal de este ambiente, pondremos atención en que las sábanas, los acolchados, almohadones y las cortinas sean de tonos contrastantes con las paredes y alfombras. A los niños les encanta la combinación de colores complementarios, pero jugar con más de dos o tres sería un exceso. Debemos buscar muy bien en el pantone o paleta de colores, ya que muchas veces hallaremos colores poco usuales que pueden resultar una original sorpresa. Esta paleta podemos encontrarla en todas las pinturerías.

Otro punto importante es no sobrecargar los rincones. Es preferible que juguetes y elementos de estudio estén organizados en cajas y cajones. En el mercado podemos encontrar gran variedad de contenedores o bien podemos hacerlos nosotros mismos. De esta manera, será muy fácil ordenar este dormitorio y podremos siempre mantenerlo limpio e higiénico en pocos minutos. No olvidemos que la decoración despojada o “minimalista” también es posible aplicarse a un dormitorio infantil, y de esta forma integraremos originalidad y orden. ¡Eso no es poco!

miércoles, 26 de agosto de 2009

Estilo Oriental


El estilo oriental, como en la vestimenta, música y aspectos culinarios, es un reflejo de la asimilación de la cultura China y Japonesa en la nuestra.
Los muebles clásicos, a los cuales se les añadió con frecuencia motivos de tipo oriental, resultaron así adaptados a las necesidades y gustos occidentales.
Este estilo se caracteriza por ser elegante y sofisticado, adaptando objetos y complementos tradicionales de la cultura oriental con nuestra arquitectura y forma de vida.
El estilo oriental también puede adaptarse a casas modernas. Para crear una ambientación correcta se debe elegir muebles y complementos como los que les detallo a continuación, reproduciendo en parte la forma de vida de esta milenaria cultura en composición con nuestras propias necesidades de búsqueda de sencillez y bienestar.

Sugerencias para lograr el efecto apropiado:

• Sillones y camastros. Pueden ser de madera tallada con los cojines forrados en telas de flores o lisas pero siempre de colores estridentes. Otra opción es el ratán o la adaptación criolla que es el mimbre y la caña. No importa el diseño sino que inviten a un reposo confortable.

• Mesas. Pueden ser de bronce o madera. Se prefieren las bajas, en donde está lícitamente permitido no sólo servir el té, sino también una romántica cena.

• Ventanas: deben ser vestidas utilizando esterillas de bambú como persiana y finos géneros de color claro como cortinas (siempre en estilo romano). Los complementos serán candelabros, elegantes lámparas de mesa y platos de porcelana.

• Biombos. Definen inconfundiblemente el estilo oriental como accesorios para dividir la privacidad de los ambientes y a la vez decorar. Pueden fabricarse en madera tallada, telas o bien pinturas al óleo.

• Accesorios. Pueden ser vasijas de líneas sencillas, pinturas a la tinta china con motivos de pictogramas. También peceras incrustadas en la pared y bonsáis caracterizan este estilo.

• Mantelería. Debe ser de colores sobrios como el verde botella, verde jade y vino. En contraste, la vajilla debe ser blanca o de tonos suaves y siempre lisa. No olvidar de decorar cada mesa con una flor natural (nunca de plástico).

• Colores. La familia de los ocres, verdes, marrones oscuros y negros, etc. como base para paredes y pisos. Como contraste, cortinas, tapizados, almohadones, tapetes y sábanas en colores fuertes como la gama del bordeaux, rojos, violetas, azules y anaranjados intensos.

• Iluminación. Debe ser baja o difusa, ya que este estilo es elegante y cálido. Por tanto, se recomienda emplear iluminación en tonos ámbar y en poca cantidad. Las velas además aportan un toque sensual y según las que se elijan, una suave fragancia en el ambiente.

lunes, 10 de agosto de 2009

Espejito, espejito...


Si la sala es demasiado pequeña, o si la idea es darle un toque majestuoso, entonces la solución la trae como por arte de magia un espejo.

¿De qué forma? De tantas como espejos te puedas imaginar. Hay espejos sencillos y otros llamados “trumeaux”, de origen francés. Son grandes –no es raro que abarquen la estatura completa de una persona- y cuentan con marcos muy trabajados, son casi piezas de arte. Normalmente, los espejos que usamos son más pequeños que este último y su marco suele ser más sencillo, pero la finalidad de ambos siempre es múltiple: no sólo devolver una imagen sino también agrandar los espacios reflejando la luz y proyectándola hacia su interior.

La pared de un recibidor puede ser más original si reemplazamos el típico espejo grande por diversos espejos enmarcados, puestos de dos en dos, o uno al lado del otro –jugando con la simetría-.

En una sala, por ejemplo, pueden situarse espejos enfrentados uno del otro de forma estratégica y así duplicar los espacios virtuales que crean dentro de sus marcos. También podemos ubicarlos en otros lugares de la casa. Sobre una chimenea, una cómoda o a lo largo de una escalera pueden ser una variante de la decoración con láminas u otro tipo de cuadros.

El trumeaux, por el contrario, tiene una función más decorativa. Sus marcos son de madera esculpida y generalmente son más imponentes que su cristal. Dejaremos este tipo de espejo solamente para los ambientes neobarrocos, recordando que como verdaderas piezas de colección, serán el sello decorativo donde sea que los ubiquemos. Si nos gusta el bricolage, rescatar y restaurar algún trumeaux de la baulera de nuestras abuelas o de una subasta de objetos antiguos puede ser un gran desafío.

En las tiendas encontraremos un sinfín de variedades de espejos; también en los mercados de pulgas o ferias de objetos antiguos. Ya sean cuadrados, ovales, con marcos en madera natural o patinada, en zinc, modernos o antiguos, no dudes que cada uno será tu amigo al momento de buscar amplitud y luz en los lugares de la casa que desees decorar. Y así, a la pregunta “¿quién puede ayudarme a crear un nuevo espacio en mi casa?” nuestro espejo nos responderá: “Yo puedo”.